SOFI MARTIRÉ dio sus primeros pasos en el rubro a fines del 2000 en algunas ferias de la zona norte del Gran Buenos Aires. A través de la comercialización de cueros, Sofi vivió en la atrapante y evolucionada ciudad de Hong Kong y viajó por gran parte de Oriente, donde recogió experiencias y una perspectiva que sería culminante en el surgimiento de la marca.

Con el espíritu inquieto de todo diseñador, Sofi comprendió que su meta era el diseño a nivel artesanal. A cada colección se antepone un largo y minucioso proceso de creación, en los cuales la palabra "en serie y repetición" están fuera del juego.

A partir del año 2001, se abrió el ya tradicional local en la avenida Diego Carman en Lomas de San Isidro que generó una movida inusitada para un local que, en ese entonces, ni siquiera estaba directamente a la calle.

Con alternativas y modelos variadísimos y mucho trabajo a pulmón, se fue creando una marca que hoy en día sigue creciendo y está consolidada al diseño y la moda Argentina y en el "top of mind" de las mujeres a la hora de elegir.